Prostatitis y el Huevo

Llegada la edad adulta alrededor de los 55 años, un porcentaje alto de los varones empezamos a tener problemas al orinar, consecuencia del agrandamiento de la glándula prostática -cuya función es producir el líquido que forma parte del semen- que al envolver la uretra, provoca su obstrucción en distintos grados que van aumentando con el tiempo, llevando a distintos tratamientos médicos que van desde una medicación diaria hasta procedimientos quirúrgicos que alivian tal obstrucción.

En el internet se puede encontrar una gran cantidad de tratamientos caseros sobre que comer y que no, pero generalmente no ayudan mayormente en el tiempo. Algunos podrán ocasionalmente reducir el numero de veces que uno tiene que ir al baño a orinar, o reducir el goteo residual al no poder evacuar la vejiga completamente, pero finalmente el problema seguirá aumentando.

Ahora existen medicamentos que ayudan con la dilatación de la uretra lo cual mejora bastante la evacuación de la vejiga, pero en gran porcentaje tienen efectos secundarios en el tiempo como la eyaculación anormal y una sensación continua y molesta de necesitar ir al baño sin requerirlo.

Es claro que nuestro cuerpo cambia con los años, el envejecimiento es continuo y todas nuestras actividades físicas cambian de ritmo, pero no somos conscientes que también deben cambiar nuestros requerimientos alimenticios. A cierta edad y especialmente en la adolescencia, los requerimientos de proteína son altos debido a la velocidad en que la fisiología celular requiere. Pasado los 50 años esa velocidad disminuye y ya no se necesita tanta proteína, pero generalmente continua la ingesta elevada de cierta proteína que produce ciertos efectos, uno de esos es el agrandamiento de la próstata.

Existen lugares en el mundo conocidos como “zona azul” que se caracterizan por tener un alto porcentaje de adultos mayores saludables, de alrededor de 100 años, y su dieta se caracteriza por ser alta en carbohidratos y baja en proteínas. Cerdeña en Italia es un ejemplo y donde un grupo de científicos estudian sus costumbres.

Mi experiencia.

Gracias a un encuentro repugnante con un huevo pasado, dejé de consumirlo, pensando dejarlo durante unos días hasta que se diluya la imagen mental que tenía de ese momento desagradable. Hasta ese entonces consumía dos huevos diarios en el desayuno en sus distintas formas.

Después de unos días de dejar de consumir huevos mis molestias con la próstata disminuyó rápidamente. Han pasado un par de meses sin consumirlo y ya no necesito la medicación, no tengo molestias y puedo dormir sin necesitar levantarme varias veces en la noche para ir a orinar. En 4 meses más, iré a realizarme un eco-prostático y veremos si la hiperplasia prostática grado IV a cambiado.

oOo

Han pasado algo mas de 4 meses, es fines de Noviembre del 2022, me acabo de hacer nuevos exámenes y he pasado de 114 gr a 88 gr, eso es grado III y continuo sin molestias. Espero hacerme nuevos exámenes en unos seis meses.

oOo

Un comentario en “Prostatitis y el Huevo

  1. A pesar de mejorar mis síntomas, el tamaño de mi próstata se estabilizó y no disminuyó mas, manteniendo una pequeña obstrucción de la uretra.

    Finalmente, decidí operarme para reducir los índices oncológicos que estaban cerca del límite.

    Conclusiones certeras se podrían tener si tal vez reducía el consumo de la proteína del huevo mucho antes.

    Me gusta

Replica a Rodrigo Contreras Cancelar la respuesta